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HABEMUS MATERNIDAD LIBRE

Leyendo desde hace un tiempo mensajes de otras madres en distintas comunidades de facebook comencé a reflexionar sobre las constantes interferencias a las que nos vemos sometidas las madres hoy día.

Y digo interferencias por no decir presiones, y es que muchas sufrimos casi a diario críticas, directas o veladas, acerca de nuestro modo de hacer las cosas. Sencillamente por no hacerlas como todo el mundo, como se ha hecho siempre, o porque no queremos hacer caso a quien ya ha criado cinco hijos.

Me resulta muy curioso porque muchas veces los mensajes son del tipo “no le dejas ser independiente”. No dejas a tu bebé un fin de semana con la abuela para irte de viaje. No lo mandas a dormir a su habitación, al año, a los dos, o cuando sea, no le dejas crecer. ¡Esto si que tiene guasa! ¿Cómo que no le dejo crecer, estamos hablando de un bebé o de un adolescente?  Y esto te lo dice quien no te permite tomar decisiones sobre tus propios hijos sin ser cuestionada. ¿No es un poco contradictorio? ¿Él debe ser independiente pero yo no?

Esta falta de respeto ante las decisiones de las madres es una constante, lo vemos en nuestro entorno, lo vemos en facebook, lo vemos en la prensa (criticando la forma de actuar de personajes públicos)…  todo el mundo tiene derecho a opinar sobre la forma de actuar de una madre, sobre si lo hace bien o mal y las decisiones que toma. Todo el mundo sabe más sobre sus hijos y lo que es mejor para ellos que ella misma, su madre, la que los parió y pasa con ellos cada día.

Lo triste es que muchas veces las mayores presiones vienen del entorno cercano. Madres, suegras, cuñadas, tías, que se empeñan en aleccionar a la nueva madre, que no sabe lo que hace, que es una cabezota, que me va a decir a mi cómo se cría un niño, que no se deja aconsejar por las que saben.

Querida aconsejadora profesional de madres primerizas o no tanto:

Déjame vivir mi maternidad.

Ayúdame a que sea una maternidad feliz con tu apoyo en lugar de tu crítica.

Entiende que decida criarles como yo quiera.

Déjame cometer mis errores, te prometo que no serán peores que los tuyos.

Permíteme decidir qué es lo mejor para mis hijos.

Yo escucharé tus consejos, tú lo aceptarás cuando no los aplique.

Aprende a sólo disfrutar de mis hijos mientras yo disfruto criándolos…

…. y te prometo que me ocuparé de darles la mejor educación y hacer que sean niños felices.

 

@unamadrecomotú

 

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