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Baja por riesgo en el embarazo: ¿tengo derecho?

La prestación por riesgo en el embarazo es un derecho de todas las trabajadoras, independientemente de su antigüedad en el puesto. A diferencia de la prestación por maternidad, no se exige un período mínimo de cotización para tener derecho a ella. Los requisitos para solicitar esta baja y prestación varían según el puesto de trabajo, ya que dependerá de las condiciones del mismo, pudiendo solicitarse en algunos casos a partir de la semana 18 de embarazo.

 Baja por riesgo en el embarazo VS baja por embarazo de riesgo 

Hay mucha confusión respecto a los términos, por lo que antes de nada es importante aclarar de qué estamos hablando al referirnos a la prestación por riesgo en el embarazo. Este tipo de baja + prestación está relacionada con las circunstancias propias del puesto de trabajo. Es decir, que no importan las circunstancias de nuestro embarazo o cómo se encuentre la embarazada, sino los requisitos que son innerentes al puesto de trabajo, y que pueden afectar negativamente al desarrollo del feto o poner en riesgo el propio curso del embarazo. Es por ello que, cuando es posible, se debe cambiar a la mujer de puesto, a otro que no suponga riesgo; y, si no es posible, será cuando se le dará la baja + prestación correspondiente. A efectos prácticos sucede que pocas empresas (las grandes) tienen posibilidades de reubicar a la mujer, por lo que generalmente se opta directamente por asignarle la baja por riesgo, tramite del que se ocupa la mutua correspondiente.

La baja por embarazo de riesgo, o por circunstancias propias del embarazo que lo pueden poner en peligro (como pueden ser sangrados), son otro caso totalmente distinto, del que os hablo al final del post; y, en todo caso, se tratará de bajas médicas otorgadas por la seguridad social.

 ¿A partir de qué semana de embarazo puedo solicitar esta baja? 

Como os decía, este permiso está relacionado con el puesto de trabajo, por lo que el momento en que puede comenzar la baja depende del tipo de trabajo que realice la embarazada, la actividad física que realiza, etc. En algunos trabajos, si es posible, se reubicará a la embarazada en otro puesto de trabajo. Cuando no sea posible ni realizar el cambio de puesto ni que la embarazada continúe en el mismo será cuando se valore la baja de riesgo.

De modo muy resumido, ésta es la semana en la que la Sociedad Española de Ginecología recomienda comenzar la baja según el tipo de trabajo:

Baja por riesgo en el embarazo en la semana 18
Cuando la embarazada se agacha por debajo de la rodilla más de diez veces por hora o carga peso (+10kg) cuatro o más veces por turno.

Baja por riesgo en el embarazo en la semana 22
Cuanto la embarazada pasa más de cuatro horas al día seguidas de pie.

Baja por riesgo en el embarazo en la semana 26
Cuanto la embarazada carga peso (-5kg 4 o más veces por turno, 5 a 10kg menos de 4 veces por turno) sube escaleras cuatro o más veces por turno no se agacha de dos a nueve veces por hora.

Baja por riesgo en el embarazo en la semana 30
Cuanto la embarazada permanece de pie de forma intermitente más de 30 minutos cada  hora.

Baja por riesgo en el embarazo en la semana 37
Cuando la embarazada trabaja sentada o con actividad física ligera; esto es: levanta menos de 5kg de peso menos de 4 veces al día, sube escaleras menos de 4 veces por turno, se agacha menos de dos veces por hora o permanece de pie menos de 30 minutos por hora y menos de cuatro horas al día.

Además, en los casos de embarazo múltiple la baja se anticipará 2 o 3 semanas, según el caso.

Podéis ver más información acerca de cada caso concreto (incluyendo los supuestos de embarazos múltiples) en el siguiente cuadro elaborado por la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia):

En resumen, como muy tarde en la semana 37 tenemos derecho a esa baja y esa prestación, que además será del 100% de nuestro salario. Y pensaréis, ¿qué riesgo puede tener estar sentada durante toda la mañana? Pues aunque parezca mentira, al estar sentada tanto tiempo aumenta la retención de líquidos, por poner un ejemplo, y  teniendo en cuenta que al final del embarazo suele aumentar mucho esta retención, esto puede causar problemas de salud a la embarazada.

Esta baja la tramita la Mutua; según tengo entendido algunas mutuas piden previo informe del médico de cabecera, otras no. En todo caso lo primero que debemos hacer es llamar a nuestra mutua y que nos informen de cómo proceder, y hacerlo con suficiente antelación.

En mi caso, por el tipo de trabajo, no me correspondía la baja por riesgo hasta la semana 37, con lo que si finalmente el médico considera que debo dejar de trabajar antes tendrá que ser con una baja médica “al uso”.

OJO, porque si estáis de baja médica no os darán la baja por riesgo, y es algo con lo que están jugando las mutuas, intentar que las embarazadas cojan baja médica, y luego alegar que la causa de la baja no es el puesto de trabajo, sino causas propias del embarazo, y la deniegan.

 

 Pasos a seguir para solicitar la prestación por riesgo durante el embarazo 

Cada mutua puede tener sus particularidades, los pasos van a ser similares; pero siempre, siempre, preguntad a vuestra mutua los pasos a seguir. Pero, para comenzar las gestiones, será necesario que el médico de cabecera os expida un certificado médico sobre vuestro estado (semanas de embarazo, fecha probable de parto, estado de salud…); a partir de ahí, la mutua tendrá que realizar un informe sobre el puesto de trabajo, la empresa valorará la posibilidad de un cambio de puesto, y a partir de ahí se realizarán las gestiones necesarias hasta determinar si es necesaria la prestación, y, de ser así, tramitarla.

Más información:

Seguridad Social: Prestación por riesgo durante el embarazo
AMYTS: Riesgo laboral durante el embarazo

 PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE LA PRESTACIÓN POR RIESGO 

Como en los comentarios se repiten muchas preguntas, he decidido añadiralas aquí, con sus correspondientes respuestas.

¿Es un sangrado o una amenaza de aborto motivo para obtener la prestación por riesgo durante el embarazo?

NO. Lo que se valora en la baja o prestación por riesgo es que el propio trabajo que se realiza afecte negativamente al embarazo o al feto.  Cuando existe alguna clase de complicación en el embarazo, lo que corresponde pedir es una baja médica, y será el propio ginecólogo/obstetra, la matrona o el médico de cabecera quienes así lo aconsejen

¿Qué alternativas tengo si no me conceden la baja de riesgo en el embarazo?

Tal y como estamos viendo en los comentarios que recibe este post, puede suceder que tu médico o tú consideréis que tu puesto de trabajo supone un riesgo para tu embarazo o para el feto y la mutua te deniegue la prestación. En ese caso tienes dos alternativas: o bien que te den una baja médica, o comenzar el permiso de maternidad por anticipado. Obviamente, esta segunda opción es la menos recomendable, en primer lugar porque tienes derecho a una baja médica, y en segundo lugar porque es tiempo que no podrás disfrutar después del parto, y créeme que necesitarás hasta el último día.

Respecto a la baja médica, hay diversos factores que son de por sí suficientes para que la consideren necesaria. Por ejemplo la diabetes gestacional es una enfermedad con suficiente entidad como para que se dé la baja médica.  La ciática también suele ser una causa recurrente, ya que puede llegar a ser muy invalidante. Si se te hinchan mucho las piernas, si tienes dolores de espalda muy fuertes… en fin, que si no te encuentras bien,  lo mejor es que hables con tu médico de cabecera y valores con él las opciones. No temas parecer exagerada o quejica; no olvides que dentro de tí se está gestando una vida, y que lo que te afecta a ti, también le afecta a esa personita.

 

¿Qué diferencia hay entre la prestación por riesgo y la baja médica?

La diferencia principal es la causa por la que se da cada una de ellas.

En la prestación por riesgo, vamos a decirlo de modo que nos quede bien claro, la embarazada no debe ir a trabajar porque su puesto de trabajo supone un riesgo para su embarazo o la salud de su feto. Algunos ejemplos: levantar pesos, realizar trabajos de fuerza, trabajar con productos tóxicos, radiaciones… cosas que en condiciones normales no nos afectan, pero al estar embarazadas es distinto.

En cambio, la baja médica se produce por complicaciones o molestias propias del embarazo: amenaza de aborto por sangrados, ciática, dolores de espalda invalidantes…

También puede haber diferencia a nivel económico; la prestación en la baja por riesgo es del 100%, mientras que en las bajas médicas, dependiendo del convenio, la prestación puede ser del 70% del salario. ¡Es una diferencia importante!

Pero además hay una diferencia muy importante para la empresa, y es el motivo por el que debéis aliaros con vuestros jefes y presionar a la mutua para que os den la baja en la semana en que tengáis derecho a ella: la empresa ahorrará dinero. Si la mutua te concede la baja por riesgo en el embarazo, la seguridad social bonificará a tu empresa la seguridad social de tu sustituto. Es decir, que en lugar de pagar por dos (porque la tuya la siguen pagando), sólo tendrán que pagar una. Esto es algo que muchas empresas desconocen, y de lo que algunas mutuas olvidan informarles… y suele ser una muy buena baza para que sea la propia empresa quien apriete a la mutua. Así que no dudes en informar a tus jefes, seguro que te lo agradecerán 😉

Hay una segunda diferencia que depende del convenio colectivo que rija en tu empresa. En algunos convenios, si estás de baja médica cobras el 70% de tu sueldo. Obviamente, si va a ser cuestión de semanas o si te han denegado la baja por riesgo, es una cuestión menor, pero cuando la baja se va a producir relativamente pronto (antes de la semana 30 por ejemplo) no es una cuestión para nada banal. Si además lo juntas con el hecho de que tu empresa se va a ahorrar un buen dinero, es motivo más que suficiente para unir fuerzas e intentar que se conceda la baja por riesgo.

En otros casos no hay diferencia de sueldo al tener una baja médica y se cobra el 100% igualmente, por ejemplo en mi convenio es así. Es importante que te informes por anticipado para no tener luego desagradables sorpresas.

¿Y si mi caso es diferente?

Si tu caso no encaja en todos los que te cuento aquí, el mejor consejo que te puedo dar es que pidas asesoría a terceros para tu caso concreto. Tanto en la Seguridad Social como en un sindicato (UGT, CCOO, etc), deberían poder aclarar todas tus dudas. Ten en cuenta que nadie mejor que ellos conoce todos los recovecos de las leyes, y en el caso de los sindicatos suelen contar con abogados para asesorarte en casos como éste. No dudes en acudir y hacer todas las preguntas que necesites.

Si te ha gustado este post, ayúdanos a compartirlo. Tenemos infinidad de dudas y pequeñas cosas por arreglar durante nuestra dulce espera, intentemos amenizar todo lo máximo posible, pasando información a esas mamás que tienen dudas como estas 🙂

 

@unamamacomotú.

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